
La fiebre de escribir no fue tan constante como pensé aunque ciertos episodios sociales tienden a motivarme y termino aquí. Todo comenzó ayer cuando visité un baño público y mientras estaba sacándome el tampón una niña curiosa en el excusado del lado se asomó por debajo.
Me sentí incómoda porque a nadie le gusta que le estén mirando cuando uno está haciendo cosas en el baño. Pero más me molesta la indiferencia de la madre. Yo traté de decirle que no pero la nena seguía mirando por lo que seguí todo el procedimiento. Me sentí mal por la nena porque por su mirada confundida supe que ella no tenía idea de lo que estaba pasando entre mis piernas aunque lamentablemente algún día le tocará hacerlo, quizás la expuse prematuramente a algo perturbador y si termina echándose acuarela roja entre las piernas y metiéndose algo por ahí?
Esta situación aunque parezca insignificante me recordó que estas cosas pasan todo el tiempo y de peores formas, los padres están muy distraídos para darse cuenta que sus hijos están viendo lo que no deberían, haciendo lo que no deberían, usando lo que no deberían y hasta le ríen las barbaridades que hacen. Luego esperan que el gobierno haga lo que ellos no hacen, criar a sus hijos e inculcarle, valores, educación, disciplina, respeto y moral. ¿Qué está pasando con la familia?